Crónicas de Temporada: Un Viaje a la Italia más Auténtica
En Roccia, entendemos que la gastronomía italiana es un mapa de historias, y por eso queremos invitarte a recorrer dos regiones legendarias a través de dos nuevas creaciones que, aunque efímeras, prometen dejar una huella imborrable en tu paladar.
1. Parmigiana di Melanzane
La historia de la Parmigiana es tan antigua como disputada. Sicilia, Nápoles y Parma se pelean su paternidad, pero la verdad reside en su esencia: es el plato de confort definitivo del sur de Italia.
Nuestra versión comienza con láminas de berenjena tierna, tratadas con delicadeza para perder su amargor y ganar en textura. Estas se intercalan con nuestra salsa Napolitana casera y se funden lentamente al horno con una selección de quesos italianos que aportan la cremosidad exacta.
¿El momento perfecto para pedirla? Aquí está el secreto: la Parmigiana es la reina de la versatilidad. Es ideal para esos días en los que el cuerpo no te pide la contundencia de una masa de pizza o un plato de pasta cargado de hidratos.
2. Amatriciana con Burratina
Si la Parmigiana es un abrazo, nuestra nueva pasta es una declaración de intenciones. Viajamos al centro de Italia, a las montañas del Lacio, cerca de Amatrice. La salsa Amatriciana nació como comida de pastores, ruda y sabrosa, pensada para reconfortar tras las largas jornadas en el campo.
En Roccia somos puristas donde importa: utilizamos auténtico guanciale (chacina de careta de cerdo curada), nada de panceta común. El guanciale aporta esa profundidad salina y esa grasa noble que se funde con el tomate para crear una salsa con carácter. Para la pasta, hemos elegido Strozzapreti, una forma enrollada perfecta para "atrapar" la salsa en sus pliegues. Coronamos este plato con una cremosa burratina entera.
Ven a probar la temporada
Estos platos son hijos del momento y, como todas las cosas buenas de la temporada, no estarán aquí para siempre. Ya sea que busques la ligereza reconfortante de la berenjena o la potencia cremosa de nuestra pasta, en Roccia tenemos la mesa puesta esperándote.